Comienzo esta aventura el sábado con la recojida de dorsal y consiguientes actividades de conferencias, bienvenida a Marco Olmo, sesión de fotos etc…de vuelta para casa a pasar la noche y a las 7 de la mañana en camino hacia Portugal, todavía con la duda que me rondaba toda la semana de si correr, tomármelo con calma, conservar, hacer una parte del recorrido, a medida que se acercaba el día con muchas molestias en el ciático, por lo que a punto estuve de no ir, al final allí estaba junto a mi amigo Javier Armada, el cual de conseguirlo sería su primera maratón de montaña la cual pese a su denominación llega hasta los 44,5 kms., pues lo dicho allí estábamos sin presión, caras conocidas Cicuta, Damores, Angel Meira, Diego Vicentuco, Manuel Corredoira y un largo etc…
Casi sin tiempo ni para pensarselo y allí estábamos en el punto de salida esperando el repicar de las campanas de la iglesia que marcan el momento exacto de la salida, esta vez me coloco de la mitad para atrás en la zona de salida, quiero salir con calma y disfrutar, muchas sensaciones que no conocía eso de salir sin presión tranquilamente y guardar en mi retina muchas imágenes que en otras ocasiones paso por alto, dicho esto allá vamos, mucho apelotonamiento y veo en la lejanía lo extenso del pelotón ya encarando las primeras cuestas, el tiempo estaba perfecto algunas nubes pero con sol, la temperatura buena ya incluso se sudaba demasiado por aquellos primeros metros lo cual me hizo pensar que tendría que hacer uso de las pastillas de sales, subimos poco a poco y no acostumbrado a lo que es ir al ritmo que te marcan, voy pasando algunos pero no a propósito sino que la misma inercia te hacia ir superando gente, me sentía muy cómodo y mi cabeza seguía dándole vueltas a que iba de paseo y a disfrutar sin saber todavía donde iba a abandonar si en el 20 o en el 30 o nunca, iba disfrutando del paisaje que el año pasado entre que iba con la maquinaria de competir añadido al mal tiempo que hubo con niebla, lluvia, etc. y que no te dejaba admirar el entorno.
Llegamos al primer puerto del temido perfil, impresionantes vistas se aprecian las montañas cercanas e incluso se divisa el mar y la desembocadura del río Miño, avituallamiento y ahora para abajo un buen tramo, aquí ya estaba a rueda del amigo Angel Meira y se me antojo que era una buena compañía para compartir si no apretaba mucho el ritmo, en la bajada se me iba un poco pero en las pequeñas subidas me acercaba a él, poco a poco nos fuimos habituando a estar juntos, el ritmo me parecía bueno sin agobios, así fuimos llegando ya a la zona del rio, ahí había que ir con cuidado estaba muy resbaladizo y un error puede causarte una caída y hacerte daño, en algunos puntos se formaba una fila y nos frenaban un poco incluso fuimos superando a algunos en ese tramo, había gente de la organización en algún punto junto con efectivos del GNR ayudando para superar dichos puntos delicados, un 10 a todos ellos y siempre animándonos, entre el bosque veo una cara conocida, allí parado observando la evolución de los participantes estaba Marco Olmo, le saludo, no había podido correr por una lesión, pasado el río llegamos ya al km. 21 donde acababa la medio maratón y se desdoblaba la Maratón, nos paramos un poco en el avituallamiento para afrontar la segunda parte que según todos los comentarios sería dura, aprovecho y me tomo un gel y una pastilla de sal y a seguir, Angel se había adelantado unos metros a la vuelta de un camino me encuentro de bruces con un muro vertical que ya me hace pensar en dar la vuelta, veo a Angel más arriba casi escalando y allá voy, en poco lo alcanzo, aquí vamos comprobando que será una subida larga y sin tramos para correr nos hacemos a la idea, estamos en zona sin árboles solo pedruscos y arbustos, tojos…, bromeando un poco vemos hacia la cumbre muy lejos y muy vertical y intuimos que habrá que llegar allí, pasan los metros y llegamos ya a una zona que se va poniendo menos dura, ahí nos pasa una chica, va muy bien, más arriba llegamos al altiplano, empezamos de nuevo a correr pero pronto otras pequeñas subidas en las que caminamos, allí damos alcance a Pablo Casal que según me dice no va muy bien incluso piensa en la retirada yo ahí le ando también pero como no tengo molestias apreciables continuo, alcanzamos también a Damores y el si va mal seguramente abandone, entre subidas y pequeñas bajadas del mismo escenario de rocas y arbusto bajo que puedo decir que casi todo el resto de camino será así y sin sombra. Llegamos de nuevo a una zona de calzada romana de losas gigantes de piedra y comienza un vertiginoso y largo descenso que parece no tener fin el cual a mí me mata por que no quiero forzar y me retengo un poco y voy más lento, Angel se me escapa y me pasan 2 o tres en todo el descenso, ya por fin llego a una pista y al poco a otro avituallamiento en un pueblo, me paro y como algo y bebo mucho, aprovecho para colocarme la gorra que empiezo a notar los efectos del sol y más ahí abajo donde no da tanto el viento, buena elección comprobaría más tarde, continuo ya sabiendo que será difícil alcanzar a Angel por que me ha sacado mucha distancia, comienza una pista y pienso que por fin correré algo tranquilo, que va pronto se me va la ilusión, de bruces me encuentro con otra pared y se aprecia un pequeño sendero, cojo aire y ala otra vez a poner piñón fijo y para arriba sin pensarlo más después de muchos metros el sendero se convierte de nuevo en otra calzada romana de piedra y más piedra y ahí seguimos a ritmo constante sin descanso y sin parar, alcanzo de nuevo a Angel y a otros corredores, Angel me había sacado buena ventaja pero le habían visitado los temidos calambres y tuvo que parar, seguimos unos metros uno del otro y para arriba, que duro era mirar hacia arriba y divisar en la lejanía lo que parecía una persona con un chubasquero fluorescente que reconocíamos como uno de la organización y pensando joder hay que subir allí, entre estas cabalas seguíamos la calzada haciendo zig zags interminables, bromeando Angel decía que en su cerebro escribía SSSSS continuas en su cerebro, a pesar de esto seguíamos disfrutando también de las impresionantes vistas, pasaban los metros y yo subía bien constante y me adelanté un poco, este fue otro de los momentos en que ví la carrera desde un punto de vista que nunca había visto, el de la sensación de ir recojiendo cadáveres, en este tramo fui pasando a gente con calambres, tirados, con las fuerzas al límite, yo me sentía fuerte y por momentos el superar e ir alcanzo corredores sentía una sensación extraña, lo había vivido en otras carreras en mis propias carnes cuando alguien te supera y te quedas clavado sin poder hacer nada, me sentía eufórico por que había salido a disfrutar de la carrera y sin presión y no lo estaba haciendo nada mal, entre todas estas cavilaciones se pone la cosa un poco más dura ya casi llegando a la cima, donde había un buen grupo de gente animando, ahí un pequeño avituallamiento de agua y en él otra figura admirable mi amigo Armando Teixeira, vestido con su indumentaria oficial de Salomon, le saludo y bromeamos un poco me dice que en Portugal también hay montañas y dificultad, jajjaj nos reímos y me da ánimos, continuo y ahora si cabe con más moral y motivación, comienza una zona llana para correr y me siento fuerte y eufórico, voy súper cómodo y aunque no llevo un ritmo alto voy muy constante, alcanzo a otros dos y comienza una bajada entre el medio de tojos y arbustos bajos, cada vez estoy mejor y mi estado y me mente están a pleno rendimiento, en un despiste clavo toda la pierna derecha en un agujero hasta más arriba de la rodilla y con el impacto tan brusco la pierna se me bloquea y el abductor queda tensionado, es como un calambre, tengo cerca de otros corredores delante, a pesar del dolor continuo corriendo ya que la sensación de la pierna bloqueada es la misma como un calambre, al forzar y continuar corriendo la pierna vuelve a su estado y aunque con dolor me va pasando y continuo corriendo con una ligera molestia, la mente ahora se me bloquea un poco y empiezo a pensar en los calambres y que igual tengo que abandonar, alcanzo a los tres que llevaba cerca y entramos en una zona de casas y llegamos a otro avituallamiento, me paro solo a beber y dejo allí a un buen grupo de 10 corredores, quiero tirar y acabar ya de una vez, quedan 8 kilómetros interminables, continuan las subidas en las que subo a tope andando, voy superando a alguno mas, otra vez bajada peligrosa y vuelvo a divisar en el fondo del valle a un tío y de nuevo la pared del monte contiguo, esto es una tortura, otra vez a subir, esta vez algo más corta llego a una zona llana donde espera un tipo de la organización que me dice que queda otra subidita y luego un llano y ya para abajo, por mi experiencia lo que te dicen nunca se acerca a la realidad y aquí lo vuelvo a sufrir en mis carnes, subo una pista unos metros y de nuevo a escalar, ahí me dan unos avisos los calambres y se me ponen las piernas tiesas y un metro más adelante el que me precedía se cae sentado al suelo por calambres, continuo no sin antes preguntarle si necesita ayuda, yo me niego a pararme y con dolor piso fuerte y me pongo a gritarme a mi mismo, vamos no os lo podéis creer pero dije unas cosas que era para grabarme, gracias a eso sigo subiendo diviso a otro que flipa cuando me ve hablar solo, gritando y balbuceando insultos y cagándome en la santa madre del que me dijo que ya quedaba poco…, llego a una zona “llana” jaja subida y otra subida y más subida…por fin la pista y el avituallamiento del primer puerto de la carrera, a partir de ahora sería el mismo itinerario que hicimos al principio pero en bajada, cosa que no era facil ya que era muy peligrosa y saltando con las piernas en el estado que estaban sería interminable, me encuentro a Francisco y me saca unas fotos y le llamo de todo para desahogarme, continuo sabiendo que la meta esta cerca pero que va a ser un camino doloroso, intento correr donde puedo y voy encontrándome de nuevo cadáveres en el camino, corredores que a pesar de unos 800 metros hacia la meta ya no pueden más, con calambres, etc…brutal, entre mi cabeza que se llena de emoción voy llegando ya por fin al asfalto el cual me llevará ya hacia la meta, por fin después de 6 horas y 22 minutos de esfuerzo constante llego a la ansiada meta, puesto 52 de la general de 395 finalistas, recibido por mi amigo Carlos Sa al que agradezco sus atenciones así como felicitarlo por su buena organización. Mi compañero Angel Meira entraría en meta 8 minutos más tarde, mi buen amigo Javier Armada acabó a pesar de todo el sufrimiento y se lo que le ha costado llegar hasta aquí, 224 general y 8 horas, bravo amigo.
También felicitar a mí mujer Ana la cual participó en la caminata de 12 kms. junto a mi hijo Alberto acabando en puesto 30 de la general a pesar de haberse lesionado la rodilla y puedo decir que no era cosa fácil ya que parte del recorrido era común al del maratón.
Quiero felicitar a Carlos Sa y a su organización por que todo ha sido perfecto, así da gusto pasar un domingo.
Después de esta semana en la que los miedos a forzarme y acabar desmotivado para mi siguiente reto en dos semanas el Desafío Cantabria 88 kms. tengo que estar contento del resultado de no presionarme y correr como si entrenara soy consciente de que algo tocado fisicamente he quedado pero mentalmente estoy supermotivado y con ganas de afrontar mi siguiente reto.
En especial voy a dedicar esta crónica a mi hijo Alberto por una conversación que tuve con él, me dice “papa estoy deseando leer la crónica es que me encanta lo bien que lo haces y como lo describes con todos los detalles que parece que estoy allí viendo lo que tu ves y viviendo lo que tu vives, eres genial”, sin palabras me ha dejao…
Espero os guste, un saludo.
Roberto carril Comesaña
Club Tierra Tragame.

Enhorabuena, fue una prueba dura, y el calor/deshidratación la hicieron peor (todos íbamos acalambrados creo yo). Suerte en Cantabria.
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